¿Cómo conseguir una entrevista de trabajo?

Por Robert Half 13 de enero 2020

“Su curriculum fue recibido de manera exitosa. Lo contactaremos a la brevedad”. La frase es muy conocida por quienes buscan o han buscado trabajo y forma parte de un largo proceso, cuyo paso siguiente es recibir una llamada u otra forma de contacto para una entrevista laboral.

En muchos casos, ese llamado suele tardar más de lo esperado y se convierte en un foco de frustración, desánimo y desgaste emocional para quienes lo viven. Sin embargo, hay que preguntarse, ¿por qué no me llaman para una entrevista?

ENVÍA TU CURRÍCULUM

Aunque hay varios factores que inciden en la posible respuesta, uno que debes analizar con especial atención es si la forma como buscas trabajo y, más importante aún, cómo te comunicas con los reclutadores, son las correctas. Para eso, presentamos algunos factores que te ayudarán a aumentar las posibilidades de conseguir una entrevista de trabajo.

  1. Reconocer tu objetivo profesional

Reconocer el tipo de profesional que eres es fundamental porque tu historia genera un impacto en tu desempeño al buscar un trabajo. Tu historial educacional y laboral, las empresas donde has trabajado, los cargos que ocupaste, los períodos de ocupación y cesantía, son factores importantes, pero sobre ellos hay que tener una mirada estratégica en términos del objetivo que pretendes alcanzar en términos profesionales.

  1. Elaborar un curriculum ganador

Elegir una estructura, un lenguaje, los hitos que marcan tu formación y experiencia laboral, incluso una fotografía, no es suficiente. Es necesario asumir que cada oferta de trabajo es única y diferente de las demás, por lo que enviar siempre el mismo curriculum puede perjudicarte.

Un curriculum ganador es aquel que llama la atención del reclutador, haciéndolo darse cuenta de tu potencial y del valor que podrías aportar a la empresa. Eso se logra adaptando tu curriculum para cada vacante de empleo, personalizándolo para que logre una sintonía entre tus habilidades y conocimientos con los valores y la cultura de la empresa a la cual estás postulando.

  1. Reformular la carta de presentación

Al igual que el curriculum, la carta de presentación es la primera impresión que tendrá el reclutador de ti. Ya sea una carta o un correo electrónico, se trata de un medio para comunicarte de manera directa con el reclutador, al cual tendrás la oportunidad de mostrar tu genuino interés por el puesto que la empresa pretende cubrir.

Por lo tanto, elaborar una carta específica para cada postulación es muy importante. Una buena presentación, objetivos claros y concordancia entre tu potencial y lo que busca la empresa son puntos clave para que el reclutador fije su atención en ti y decida llamarte para una entrevista personal.

  1. Cuidar la imagen que se proyecta

No son pocos los casos en que un profesional con un bagaje excepcional queda al margen de un proceso de selección porque proyecta una imagen equivoca de sí mismo.

Los reclutadores deben generar un match entre lo que la empresa espera de un profesional y lo que los candidatos pueden aportar a ésta y, para eso, consideran el curriculum, la carta de presentación, las respuestas de las pruebas, incluso las interacciones en LinkedIn para definir a los seleccionados para la siguiente etapa del proceso de selección. Por eso, la imagen que proyectas a través de esos instrumentos también es decisiva.

  1. Refinar la búsqueda

A medida que pasa el tiempo y la búsqueda laboral se vuelve infructífera, es esperable que se desarrolle una tendencia a postular a todas las vacantes que surgen. Sin embargo, es recomendable ser asertivo desde el principio y postular a aquellos puestos que coinciden con tu perfil y experiencia.

El simple hecho de postular requiere tiempo que podrías emplear de mejor manera, buscando oportunidades realmente relevantes, generando y cultivando redes de contacto en tu área de interés, haciendo cursos online, o recurriendo a otros recursos que se conviertan en un aporte para tu propio curriculum, haciéndolo más atractivo para los reclutadores.

El mercado laboral es altamente competitivo y muchas veces la decisión de reclutar a una persona sobre otra se define por diferencias muy finas. Conocerte, reconocer tus objetivos y fortalezas puede marcar la diferencia para hacerte notar y convertirte en un ganador en la búsqueda de trabajo.

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