Mucho más que espacios compartidos

16 de August 2017

Cada día son más los emprendedores, pymes y profesionales jóvenes que optan por lugares compartidos para trabajar y dar impulso a sus emprendimientos.

Por Luis Godoy Ortiz, La Segunda,16-06-2017

Fue en 2005 cuando Brad Neuberg, un ingeniero de la compañía Dropbox, creó en San Francisco, California, el primer espacio cowork, donde se planteó la necesidad de conseguir la estabilidad y comunidad que proporciona un trabajo en una empresa, pero con la libertad e independencia que ofrece ser freelance.

Desde ahí esta modalidad de espacio de trabajo compartido —la traducción al castellano de cowork— comenzó a crecer en popularidad y ofertas en el mundo. Una expansión que, por cierto, también incluyó a Chile.

Al país este tipo de espacios arribó en 2011, y desde entonces se ha registrado un aumento progresivo en la oferta y las características que ofrecen para conquistar a todo público, pero especialmente a emprendedores.

"Efectivamente han tenido un aumento considerable en los últimos años, lo que se explica porque son espacios que permiten reducir costos. Es más barato que arrendar una oficina, pero sobre todo porque les permite generar redes de contacto, ya que pueden compartir con otros equipos de trabajo", comenta Alvaro Vargas, gerente general de Trabajando.com.

Desde Robert Half Chile, su directora, Karina Pérez, señala que en el país ha habido "un rápido desarrollo y evolución de este tipo de lugares. Muy en relación con la demanda creciente de emprendedores por un espacio de trabajo que les permita desarrollar sus actividades, pero evitando los altos costos que significa tener una oficina propia".

Es que una de las principales trabas de los emprendedores a la hora de comenzar con su idea es el alto costo que conlleva el arriendo de una oficina y el equipamiento necesario que deben tener, tanto para realizar reuniones como para el trabajo diario.

De esta forma, una de las principales ventajas de los cowork es el precio, porque siempre es más barato que arrendar una oficina y los espacios pueden ser escalables, en la medida que se necesita sumar nuevas personas.

Además, explica Vargas, entregan flexibilidad, ya que los espacios se pueden arrendar por días o tipos de jornadas, lo que también ayuda a mejorar la productividad y, hacer una trabajo más disciplinado.

"A todo lo anterior se suma el beneficio de compartir con otros equipos de trabajo, lo que te permite ampliar las redes de contacto, así como también enriquecer tu experiencia y proyectos en un ambiente de trabajo colaborativo", complementa.

Es que todo parece indicar que el mundo laboral está cambiando, lo que ha ido de la mano con la irrupción de la generación millennial, jóvenes que están decididos a ser sus propios jefes y a emprender. Para eso nada mejor que los coworkings.

"En términos generales, el perfil de quienes optan por este tipo de espacios son jóvenes emprendedores entre 30 y 45 años, que en su mayoría se dedican a la creación, el diseño y las nuevas tecnologías, como por ejemplo fotógrafos, arquitectos, diseñadores, ingenieros, creativos, periodistas, programadores. Profesionales que tienen la oportunidad de ejercer como freelance o de una manera más flexible sus labores y que buscan un espacio abierto, más colaborativo y adaptado a sus necesidades", comentan desde Trabajando.com.

En esa línea —explica Karina Pérez, de Robert Half—, algunas pymes también utilizan estos espacios como oficina al igual que inversionistas y personas que buscan desarrollar proyectos.

Finalmente, son lugares abiertos a todo tipo de público que busque interactuar con otros y desarrollar su trabajo. Es en estos espacios donde conviven ideas y sueños, proyectos, startups y emprendedores de todo tipo. Pero ¿qué réditos trae este tipo de lugares para los usuarios?

Un estudio realizado por Co-Work, empresa que ofrece espacios colaborativos en América Latina, reveló que las posibilidades de que un emprendimiento sea exitoso aumentarían en 60% si la startup en cuestión se instala en un coworking, mientras el 38% de los encuestados aseguró que este tipo de lugares les permitió hacer negocios con otros coworkers.

"Efectivamente, son esas oportunidades las que aportan el gran valor de trabajar en espacios colaborativos, donde se comparten ideas, actividades y posibilidades de negocio", asegura Alvaro Vargas.

Karina Pérez añade que "estos espacios muchas veces facilitan estar en contacto con otras personas. Es fácil relacionarse y que se den instancias de colaboración. Muchas personas lo utilizan para trabajar y otras, para desarrollar su red de contactos, pues son espacios donde se da libremente el trabajo colaborativo".

En esta línea, Diego Morales, cofundador de Edge Cowork, afirma que las redes de contactos se dan especialmente a nivel de programadores y startups, pero también a las personas que trabajan freelance se les abre un mercado laboral enorme en este tipo de recintos.

"Es parte del tejido natural de un cowork, la integración. El mismo caso de Edge Cowork, cuando abrimos una sede generamos negocios entre nuestros propios proveedores", destaca.

En esta línea, Catalina Boetsch, Nicolás Shea y Cristóbal Undurraga, impulsores de CasaCo, afirman que uno de los factores más relevantes es "la generación de redes, buenas mentorías y el apoyo de una comunidad basado en la colaboración".

"Esta política de trabajo colaborativo ha traído frutos que han cambiado la perspectiva y destino de muchos de los emprendimientos que han llegado. Ha determinado el éxito de proyectos que no tenían apoyo en su etapa de crecimiento y que peligraban con fracasar", aseveran.

Constante expansión

Pese a que el concepto de cowork llegó a Chile hace unos años, cada día son más los espacios habilitados para compartir servicios y gastos de oficina, donde se puede desarrollar una actividad, recibir correos y atender a los clientes.

Sin embargo, su principal valor agregado es ser lugares donde constantemente pasan cosas que tienen que ver con el desarrollo de iniciativas, innovación y el fomento de la colaboración como estrategia de desarrollo de negocios.

"Según estudios, en Chile existen casi 40 oficinas de coworking. Una amplia oferta, sobre todo si se considera que esta modalidad lleva solo cinco años en el país. Todo apunta a que debería seguir la tendencia al alza de este tipo de lugares, no solo por la economía que significa y el aumento de la productividad que en ellos se genera, sino que también porque responde, en gran medida, a la manera de trabajar que demandan las nuevas generaciones", comenta Vargas.

Así, explica Diego Morales, de Edge Cowork, se pueden encontrar coworks para 20 personas y otros para hasta 100. También los hay especializados, para emprendedores, markers, laboratorios de fabricación.

"Por lo general, se ubican en el sector oriente de Santiago, aunque se están ampliando geográficamente. En Edge Cowork contamos con tres sedes, dos en zonas que no contaban con estos espacios, como por ejemplo Bellavista, donde montamos el primer cowork del barrio. Tomamos el ex bar Constitución y lo renovamos convirtiéndolo en un espacio de trabajo único en la zona", explica.

Asimismo, cuentan con un espacio en el Núcleo Ochagavía de Pedro Aguirre Cerda, que también es el primer cowork en la comuna.

60% aumentaría la posibilidad de éxito de un emprendimiento si la startup se instala en un coworking.

En qué fijarse

Según explica Morales, los cowork buscan recrear un ambiente de trabajo productivo y fructífero, donde cada persona puede laborar con tranquilidad.

En ese sentido, el lugar elegido debe tener características básicas como una buena conexión a intemet, muebles sit-stand y salas de reuniones para talleres y presentaciones. Pero no es lo único en que deben fijarse quienes decidan optar por uno de estos lugares para trabajar.

"Siempre les digo a las personas que prueben un día completo trabajando. Ahí se darán cuenta de qué es lo importante, cómo es el ambiente de trabajo o que intemet esté arriba y volando. Eso es clave. También las comodidades y cosas simples, como el orden, las mesas, sillas, la limpieza, que el enchufe esté cerca de cada puesto de trabajo, son temas simples, pero que deben estar a la altura de un lugar profesional", explica

Otro tema clave es saber quiénes ocupan el lugar, pues a la larga se convierten en partners de trabajo.

"Lo más atractivo de estos lugares son las relaciones y redes colaborativas que en ellos se establecen. Es importante no solo guiarse por el precio o la ubicación, sino que —en mayor medida— por el tipo de profesionales y actividades que en él se realizan", coinciden desde Trabajando.com.

Para Karina Pérez, todo depende del uso y la frecuencia que se le dará, pero es importante considerar la ubicación, qué tipo de espacios ofrece, costos asociados a su uso y tipo de servicios disponibles, entre otros.

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