Las nuevas capacidades que atraen a los empleadores

Por Karina Pérez, Directora de Operaciones de Robert Half Chile

En tiempos actuales es sabido que no basta con ser un experto o tener conocimientos por mil, ya que eso se aprende tarde o temprano. Lo que en realidad importa son las habilidades blandas o “soft skills”, una herramienta muy efectiva en todo tipo de interacciones personales, pero sorprendentemente  eficaz en el lugar de trabajo.

Así, quienes posean ciertas características en su manera de relacionarse con los demás, verán que sus posibilidades de acceder a mejores posiciones o ascender en un empleo se ampliarán de manera insospechada.

Pero la forma de ser de los chilenos no siempre favorece el desarrollo de estas habilidades, por lo que hay que poner atención y trabajar sobre ellas, tomando conciencia de la relevancia que tienen y viéndolas como un elemento de diferenciación laboral.

En ese sentido, una de las más importantes es la empatía, porque saber qué le está pasando a quien tengo al frente y reconocer su estado emocional, nos ayuda a conseguir una mejor relación en cualquier tipo de actividad.

La adaptabilidad es otro factor indispensable, ya que los negocios son muy dinámicos y  además cada compañía tiene su propia cultura organizacional, por lo que si un profesional ingresa a un nuevo equipo de trabajo, debe adecuarse a las reglas de convivencia que existen dentro de éste.

Mantener una actitud positiva y saber escuchar son igualmente algunas de las cualidades más valoradas en el mundo ejecutivo. A ello se suman la capacidad de liderazgo y persuasión, de entregar buenos argumentos y de motivar a las personas con las que se llevan a cabo distintas tareas dentro de una organización.

Por último, el adecuado manejo de las emociones es una habilidad blanda muy relevante, dado que contar con capacidad de autocontrol, evitando la ansiedad y el actuar impulsivo, posibilita relaciones más fluidas y dinámicas en pos de alcanzar metas y objetivos comunes.
Internalizada ya la importancia de estas materias, se han generado a nivel de post grados una serie de conocimientos que se brindan en diferentes cursos, siendo los más recomendados aquellos que se dictan en las áreas de liderazgo, comunicación efectiva, negociación, coaching, entre otros.

Pero más allá de lo que se pueda estudiar al respecto, el factor clave consiste en dejar de considerar que sólo nos medirán por lo que hayamos sido capaces de aprender en una universidad. Lo que necesita entender todo ejecutivo, es que trabajar sobre sus habilidades blandas y mejorarlas resultará vital para elevar su desempeño y para moverse con éxito en cualquier entorno laboral. 

 

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