¿Cómo definir las pretensiones de renta?

Por Robert Half 29 de mayo 2019

Uno de los momentos más complicados durante el proceso de postular a un trabajo es hablar de dinero. Por eso, el solo hecho de mencionar las pretensiones de renta genera más de un dolor de cabeza a quienes se encuentran en la difícil misión de encontrar trabajo.

Cumples con todas las características mencionadas en la descripción del cargo, te parece un puesto interesante y significaría un ascenso en tu carrera. Sin embargo, indicar un valor muy alto sería razón suficiente para dejarte fuera de competencia y, lo que tampoco es deseable, indicar un sueldo muy bajo puede significar que no ganes el sueldo que quisieras. Ante esa clásica pregunta, Robert Half entrega ¿Qué decir entonces ante esa pregunta y mantener tus posibilidades de quedarte con el trabajo que deseas?

Obtén una posición con ventaja

Información es poder. Por lo tanto, debes conocer el salario promedio que reciben quienes se desempeñan en funciones similares a la cual estás postulando. Si logras establecer ese valor, podrás comenzar a visualizar una cifra o determinar si tus pretensiones están dentro de lo que está pagando el mercado o si tendrás que ajustarlas para que puedas competir por un puesto. También tendrás la ventaja de saber rápidamente cuando estés frente a una oferta tentadora o a un ofrecimiento por el cual podrás tomarte tu tiempo y negociar para llegar a un punto de conveniencia para ti.

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Factores a considerar

Saber cuánto ganan los demás es un buen índice, pero no el único. Para llegar a tus pretensiones personales, debes considerar además el área profesional, el rubro y sector específico al cual se dedica la empresa, el nivel de responsabilidad que supone el puesto ofrecido, el momento actual de la organización, las condiciones de trabajo y los requisitos necesarios para el desempeño del cargo (idiomas, títulos, manejo tecnológico, etc.).

Fuentes de información

Tu red de contactos será tu recurso primario para obtener datos que te permitan establecer tus pretensiones de renta. En el caso de tener experiencia laboral, tu propio sueldo anterior servirá como base. La información que recopiles de compañeros o gente conocida que trabaje en otras empresas también. Además, los colegios profesionales, asociaciones sindicales y empresariales, cámaras de comercio, consultoras de recursos humanos, encuestas y ofertas de trabajo publicadas podrán proporcionarte datos clave para tu propósito.

Recientemente, Robert Half desarrolló una Guía Salarial con información multisectorial actualizada enfocada precisamente en el mercado chileno, por lo que consultarla será de gran ayuda para que definas cuánto se está ganando en el mercado.

 

Define tu banda salarial

Es importante que sepas que tu cifra no será absoluta. En términos simples, lo que pretendas no siempre será lo que vas a lograr y para eso es aconsejable que definas un piso de negociación o el mínimo por el cual estarás dispuesto a asumir un desafío profesional.

Es altamente probable que tengas que negociar. Y ante esta situación, correrás con ventaja si sabes tu cifra mínima para conseguir un acuerdo con el cual te sientas favorecido al cerrar un acuerdo con tu nuevo empleador.

No todo se trata de dinero

Un consejo que no debes dejar de lado es tener siempre en cuenta que, ante una oferta de trabajo, tienes que analizar todo lo que ofrece la empresa. Es posible que te enfrentes a la situación de tener ante ti un cargo soñado, pero el sueldo ofrecido no satisface tus expectativas. Ni siquiera tu cifra mínima. Sin embargo, en casos como esos, evalúa el potencial de la empresa, la magnitud de ésta en el mercado, las opciones de proyección que ofrece, políticas de bonificaciones e incentivos, política interna y flexibilidad con sus trabajadores, entre una serie enorme de alternativas. Muchas veces, tener acceso a ese tipo de beneficios supera con creces alguna diferencia salarial entre que te ofrecen y lo que esperas ganar. Y si no estás atento, podrías perder una gran oportunidad.

Coloca todo tu potencial sobre la mesa

Finalmente, para definir tus pretensiones salariales cuentas con un gran aliado a tu favor. Tu propio potencial.

Debes considerar tu valor agregado como profesional y usarlo a tu favor para llegar a la cifra adecuada para ti. Analiza tus características, tu experiencia, tu formación y todo lo que tengas a tu disposición de modo tal que puedas ser capaz de visualizar cómo puedes contribuir a mejorar los logros y resultados de la empresa a la cual vas a postular.

Eso te abre la opción de negociar y poner en perspectiva todo lo que puede hacer de ti un candidato superior a los demás a la hora de definir la cifra que quieres recibir a fin de mes. Como se trata de una etapa inevitable de negociación, conocerte a ti mismo, cuánto puedes rendir y cuánto puedes aportar a una empresa, será clave a la hora de ponerle valor monetario a tu incorporación a un nuevo trabajo.

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