La generación Y lidera las empresas - ¿Y ahora qué?

La generación Y - nacidos entre 1980 y 1995 - está llegando a los puestos de liderazgo en las empresas. Mucho se ha hablado sobre los cambios que ellos generaron al mercado laboral y cómo retenerlos en sus puestos de trabajo. Ahora es el turno de que los nativos de esta generación generen cambios al frente de sus equipos.

Cerca de cuatro de cada 10 profesionales de cada empresa pertenecen a la generación Y, actualmente la que tiene mayor representatividad dentro de las empresas. La gran mayoría de los directores de recursos humanos confía en el nivel de preparación de estos profesionales para asumir posiciones de liderazgo.

Pese a tener confianza, hay un consenso entre los especialistas de todo el mundo de que los nativos de esta generación aún no están totalmente preparados y deben construir mejor la manera como lideran a sus equipos. Así, además de entregar a estos jóvenes cargos de liderazgo, las empresas también deben ofrecer capacitación y los consejos que ellos necesiten.

En condición de liderados, los representantes de la generación Y - los primeros millennials - tienen una necesidad constante de feedback, que se mantiene cuando pasan a posiciones de líderes. Una apuesta de las empresas ha sido implementar un programa de tutoría reversa - donde generaciones mayores y más jóvenes puedan encontrarse cada dos o tres semanas.

Con relación al feedback que ellos le dan a su equipo, éste es constante, a diferencia de los trabajadores mayores, que están acostumbrados a una revisión anual. También son más orientados al objetivo, mientras los funcionarios mayores se fijan más en el proceso.

Como jefes, quieren una comunicación breve, constante y casual con sus equipos.  Entonces es común que estos líderes se comuniquen por mensajes de texto y esperen respuestas igualmente rápidas de sus liderados.

A los millennials les gusta colaborar en absolutamente todo y, en su condición de gestores, también quieren tener algún nivel de relación en todos los proyectos del equipo. Así, tienden a quedarse más tranquilos con funcionarios proactivos que discuten los objetivos del proyecto desde temprano y proporcionan informaciones regularmente sobre su andar. 

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