Hablar en público no te matará

Desde el entrenamiento de clientes hasta la conducción de reuniones, la habilidad de hablar en público viene dada en todos los tipos de negocio y, aún así, hay un número altísimo de trabajadores que se asusta de ponerse de pie en el escenario. Si sientes susto de hablar en público, ciertamente no eres el único.

Por qué se debería atacar el miedo

Ser capaces de comunicar claramente y establecer los puntos claros con un individuo o un grupo de personas es una habilidad importante y, probablemente, una que usarás durante toda tu carrera. Mientras estás presentando nuevos productos ante clientes o explicando procedimientos a colegas, hay muchas maneras que podrías estar utilizando para hablar frente a ellos.

Desarrollar tus habilidades de hablar en público es también una buena manera de hacerte un prospecto más valioso para tu siguiente puesto o promoción. Si estás dispuesto a dar un paso adelante y hacer una presentación o tomar la palabra, rápidamente harás resaltar tu nombre como un empleado que “puede hacer” o un futuro líder.

Si haces una presentación en conferencias o eventos de entrenamiento, serás capaz de demostrar tus habilidades en un rango amplísimo de profesionales de distintas industrias. Así como te abrirás a más oportunidades con contactos, estarás posicionándote en demostrar habilidades claves de liderazgo.         

Cómo enfrentar el miedo de hablar en público

¿Te sientes ansioso cada vez que se te pide hacer una presentación? ¿Sientes terror de ponerte de pie en una reunión? ¿El solo hecho de pensar en hablar públicamente te da pánico? Entonces, aquí encontrarás tres formas de ayudarte a atacar algunos de esos miedos.

  • Sácale provecho al alza de adrenalina

Si tienes una subida extrema de adrenalina antes de ponerte de pie a hablar, no te preocupes. En lugar de entrar en pánico, tómalo como algo positivo y busca la manera de canalizarlo a favor de tu presentación. La forma más fácil de hacerlo es manteniendo tu mente enfocada en los resultados positivos de tu discurso –qué tan bien está desarrollándose, cómo se siente haber comunicado tu punto– y borra los pensamientos negativos.

  • Piensa en la manera en la que estás presentándote

Son las palabras que se dicen las que son importantes, entonces, ¿por qué preocuparte por la postura? Porque la forma en la que estás de pie y cómo te presentas pueden tener un gran impacto en el resultado de tu presentación.

Amy Cuddy explicaba en un TED Talk fascinante que nuestra mente y cuerpo tienen una conexión íntima, lo cual significa que cuando una parte está influenciada, la otra también. Si adoptas una postura de poder –piernas firmes en el suelo, la barbilla en alto–, la confianza se va a apoderar de tus palabras.

Este tip es perfecto para ayudarte con un discurso en un escenario o si estás a la cabeza de una junta de trabajo, y también para reuniones más pequeñas o privadas. ¿Tienes una revisión de tu presentación luego? Recuerda sentarte derecho y hacer contacto visual.

  • Conoce tu material de apoyo con antelación

La mejor manera de dominar el compromiso del público en tu próxima presentación es asegurándote de que tienes una buena idea del tema que vas a tratar. Podría significar que tengas que escribirlo completamente (está bien, solo que no tengas tus ojos en la hoja de apoyo mientras estás hablando) o hacer algunas notas o usar tarjetas como guía.

Cuando estás ofreciendo una presentación en público por primera vez, este paso es esencial. Una vez que estés familiarizado con la audiencia, puedes obviar el escribir tu discurso completo. Pero aun así, está bien visto decir algunas secciones por ti mismo de antemano.

El simple hecho de avanzar durante tu discurso te ayuda a memorizar y a sentirte cómodo. Si te atascas o comienzas a sentir nervios, ese material de apoyo te servirá de guía para volver al tema. También es un excelente tip para preparar entrevistas o cuestionarios –no inventes respuestas, búscalas con amigos o practícalas en voz alta-.

Convertirse en un grandioso orador

Contrario a lo que puedes pensar, hablar en público no te va a matar. De hecho, con un entrenamiento idóneo, actitud y tips, puede ser algo que llegues a disfrutar. Y esforzándote en tus habilidades de hablar en público, podrás convertirte en una persona más segura de sí misma y en un candidato ideal en tu área profesional.

 

Share This Page