Cómo lograr un ascenso sin necesidad de pedirlo

El tan soñado ascenso laboral puede obtenerse, literalmente, sin siquiera tener que pedirlo. Al final, pese a que muchas veces es necesario dejarle en claro al jefe que quieres un cargo más alto, este tipo de conversación no siempre es fácil y agradable. La buena noticia es que es posible conseguir un ascenso sin tener que solicitarlo, principalmente, si el ejecutivo pone atención a las acciones de los funcionarios de su equipo. La actitud es incluso más importante que el propio acto de pedir el ascenso.

En ese caso, lo fundamental es hacer bien tu trabajo, ¡claro! Pero eso no es suficiente para lograr un ascenso. Lo ideal es superar las expectativas de tu jefe frecuentemente. Eso significa hacer las actividades que se esperan de ti con eficiencia y además terminar otras que van más allá de lo solicitado.

El profesor de liderazgo en diferentes facultades norteamericanas, entre ellas la Universidad de Duke, Jim Morris, entrega cinco consejos para que pongas en práctica en tu trabajo y le muestres a tu jefe que estás preparado para un ascenso.

Haz tu trabajo “sobre y más allá” de lo esperado con frecuencia

Superar las expectativas es apenas el comienzo. Lo ideal es que también encuentres formas de agregar valor a proyectos y tareas que están más allá de tu objetivo laboral. ¿Un ejemplo? Encuentre cosas que deben ser hechas y que nadie tiene tiempo para hacerlas.

Ten hambre de crecimiento, no de status

Tu jefe se asombrará más con tu habilidad y deseo de aprender que con tu ego y ambición de mejorar tu status o posición en la empresa. Tu hambre debe ser por conquistar nuevas habilidades y conocimiento, no una nueva sala o un mejor cargo. No se trata de que no te gusten esas cosas – puedes hacerlo, pues eres humano -, pero eso no deberían ser tu principal motivación.

Trabaja continuamente tu autodesarrollo

Piensa de la siguiente manera: eres el mayor proyecto de tu carrera. Acostúmbrate a esa idea. Al alcanzar nuevos niveles de conocimiento, arremángate las mangas y desafíate a hacer lo que nunca antes hiciste – pero ahora incluso mejor. Ten el coraje de verte a ti mismo de manera objetiva y trabaja en las cosas que más interfieren en tu propio éxito. Si no sabes bien por donde comenzar, pregúntale a tu jefe qué podrías hacer mejor y esfuérzate por perfeccionarte.

Busca proyectos de largo plazo

Tareas que toman más tiempo para ser terminadas son, por naturaleza, más complejas. Gestionar complejidad es distinto a ser apenas inteligente, involucra supervisar múltiples tareas con diferentes objetivos y estrategias de ejecución. Aprende a lidiar con proyectos de varias etapas, eligiendo tareas que son progresivamente más complejas. Sólo ten cuidado con no ahogarte. Si estás acostumbrado a gestionar tareas que normalmente pueden ser concluidas en uno o dos meses, no te ofrezcas para un proyecto que te tome un año entero. Busca primero uno de seis meses.

Desarrolla tus habilidades de colaboración

En cargos de media y alta gerencia, normalmente el trabajo depende de un grupo y se valora más “hacer que las cosas ocurran” que esperar ser informado sobre lo que hay que hacer. En todo gran equipo, existe al menos una persona que hace con que todo encaje. Esa persona tiene los superpoderes de la colaboración: escucha, es comprometido y sabe mediar. ¡Sé esa persona! Para eso, practica tus habilidades de trabajo en equipo en cualquier oportunidad que se presente. 

Tags: Carrera

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